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Las metodologías tradicionales de gestión de proyectos —también denominadas predictivas— se caracterizan por una planificación exhaustiva previa, una secuencia lineal de fases y un control riguroso del alcance, el tiempo y el costo. En proyectos de Tecnologías de la Información (TI) y Sistemas de Información (SI), estas metodologías resultan especialmente adecuadas cuando los requerimientos están claramente definidos, el entorno es estable y el cumplimiento normativo exige documentación y trazabilidad.
Desde la administración, su valor radica en proporcionar previsibilidad, rendición de cuentas y gobernanza, aspectos críticos en iniciativas tecnológicas de alto impacto organizacional.
Las metodologías tradicionales se apoyan en los siguientes principios:
En TI, este enfoque reduce la incertidumbre técnica cuando la solución es conocida (por ejemplo, implementación de software estándar) y facilita auditorías y cumplimiento.
a) PMBOK (Project Management Body of Knowledge – Guía de los Fundamentos para la Dirección de Proyectos)
Desarrollado por el Project Management Institute, el PMBOK no es una metodología prescriptiva, sino un marco de buenas prácticas que estructura la gestión por grupos de procesos (inicio, planificación, ejecución, monitoreo y control, cierre) y áreas de conocimiento (alcance, tiempo, costo, calidad, riesgos, comunicaciones, adquisiciones, interesados).
Aplicación en TI: proyectos de infraestructura, integraciones complejas y despliegues corporativos donde el control es prioritario.
Ejemplo: implementación de un ERP con alcance y presupuesto definidos.