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En la evaluación de inversiones en Tecnologías de la Información (TI) y Sistemas de Información (SI), las organizaciones requieren criterios objetivos y comparables que permitan decidir entre alternativas tecnológicas, priorizar proyectos y justificar el uso de recursos escasos. En este contexto, los indicadores financieros ROI, NPV, IRR y Payback Period constituyen herramientas fundamentales del Business Case aplicado a TI.
Estos indicadores permiten traducir iniciativas tecnológicas —frecuentemente percibidas como técnicas o intangibles— a un lenguaje económico-financiero, comprensible para la dirección y coherente con los procesos de toma de decisiones organizacionales. Sin embargo, su correcta utilización exige comprender qué mide cada indicador, qué supuestos incorpora y cuáles son sus limitaciones, especialmente en proyectos tecnológicos donde los beneficios no siempre son inmediatos ni fácilmente cuantificables.
El ROI (Return on Investment – Retorno de la Inversión) es uno de los indicadores más utilizados para evaluar inversiones, ya que mide la relación entre los beneficios obtenidos y la inversión realizada.
Definición:
El ROI expresa cuánto se gana o se pierde en relación con el capital invertido.
Fórmula básica:
ROI = (Beneficio neto / Inversión total) × 100
Desde la perspectiva de TI, el ROI permite responder a la pregunta:
¿Cuánto valor genera esta inversión tecnológica en relación con su costo?
Ejemplo en TI:
Una organización invierte en un sistema de ERP (Enterprise Resource Planning – Planificación de Recursos Empresariales) USD 100.000. Como resultado, reduce costos operativos en USD 30.000 anuales durante cuatro años (USD 120.000 en total).
Beneficio neto: USD 20.000
ROI = (20.000 / 100.000) × 100 = 20%
Ventajas del ROI: