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Material de Estudio


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La estrategia de sistemas de información (IS - Information Systems) se define como la perspectiva organizacional integral sobre la inversión, la puesta en práctica (deployment), el uso y el gerenciamiento de los sistemas de información. No debe ser interpretada simplemente como un plan derivado de la estrategia de negocios, sino como una visión independiente y compartida que busca elevar el desempeño organizacional a través de la tecnología. Para el administrador moderno, esto implica entender que las tecnologías de la información (IT - Information Technology) no son solo un soporte, sino una parte central de la cadena de valor que define la competitividad en el mercado actual.

Presentación del Tema

En la actualidad, resulta prácticamente imposible concebir una organización que opere de manera ajena a las tecnologías de la información y comunicación (ICT - Information and Communication Technologies). Incluso en sectores tradicionalmente considerados "físicos" o de producción primaria, los procesos están delineados por flujos de información que dominan tanto la fabricación como la logística, la gestión de clientes y las finanzas.

Desde la perspectiva de la administración, existen dos visiones polares sobre el valor de la tecnología. Por un lado, una visión de vanguardia sostiene que la incorporación constante de innovaciones es indispensable para no perder competitividad. Por otro lado, surge una visión que considera a la tecnología como un mero insumo (commodity), sugiriendo que, a medida que la tecnología se estandariza, la clave del éxito no reside en buscar ventajas agresivas, sino en gestionar meticulosamente los costos y los riesgos, evitando el gasto excesivo en herramientas que no ofrecen diferenciación.

El desafío para el profesional en administración radica en determinar en qué aspectos de la organización la tecnología debe servir para la reducción de costos y en cuáles debe ser el motor de la diferenciación estratégica. Esta distinción es fundamental, ya que los diferentes componentes tecnológicos presentan niveles diversos de estandarización: mientras que el hardware (HW - Physical components) y las comunicaciones tienden a ser productos estándar, el software (SW - Logical applications) de aplicación y los procesos de negocio ofrecen un espacio mucho mayor para crear ventajas competitivas únicas.

Desarrollo

1. La Estrategia como Proceso Continuo y Adaptativo

Históricamente, la estrategia se entendía como un "plan" estático, un documento extenso detallando tácticas y presupuestos a largo plazo. Sin embargo, la realidad de las organizaciones demuestra que estos planes rígidos suelen quedar obsoletos ante cambios bruscos del contexto, como crisis económicas o movimientos inesperados de la competencia.

La mirada académica actual propone que la estrategia es, en cambio, un proceso continuo que combina:

Este proceso requiere una visión estratégica —un acto de creación colectiva que define a dónde quiere llegar la organización— y un plan táctico que identifique las acciones necesarias en el corto y mediano plazo para transformar la situación actual en el objetivo deseado. La adaptabilidad es el eje central: la organización debe revisar periódicamente su visión y su ejecución para corregir desviaciones y responder a las turbulencias del entorno.

2. Alineamiento Estratégico: El Puente entre el Negocio y la Tecnología

Uno de los mayores problemas en la administración de organizaciones es el "derroche" de recursos tecnológicos por falta de sintonía con los objetivos del negocio. El alineamiento es el requisito central para que cualquier esfuerzo de transformación sea efectivo. Este concepto se operacionaliza mediante la interacción de cuatro dominios fundamentales:

  1. Estrategia de negocios: Alcance y gobernanza del negocio.
  2. Estrategia de TI: Elecciones tecnológicas y competencias sistémicas.
  3. Infraestructura y procesos organizacionales: Diseño administrativo y habilidades del personal.
  4. Infraestructura y procesos de TI: Arquitectura de sistemas y redes.

El alineamiento puede darse en distintos niveles de profundidad. En el nivel de conexión, la tecnología es solo una herramienta de apoyo. En la inmersión, los sistemas ya forman parte indisoluble de los procesos de negocio. Finalmente, en el nivel de fusión, la tecnología y el negocio son indistinguibles, y la actividad económica no puede realizarse sin la disponibilidad tecnológica. Es imperativo que el administrador fomente factores facilitadores del alineamiento, como el apoyo de la dirección superior y la participación activa del área de sistemas en la definición de la estrategia corporativa.