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La gestión de proyectos de Sistemas y Tecnologías de la Información (TI) exige una combinación equilibrada de habilidades duras (hard skills) y habilidades blandas (soft skills). Mientras que las primeras se vinculan con conocimientos técnicos, metodológicos y analíticos, las segundas refieren a capacidades interpersonales, comunicacionales y de liderazgo. En proyectos de TI —caracterizados por alta complejidad técnica, incertidumbre, múltiples actores y fuerte impacto organizacional— la ausencia de cualquiera de estos dos tipos de habilidades incrementa significativamente el riesgo de fracaso.
Desde la administración, comprender esta dualidad es esencial para planificar, ejecutar y controlar proyectos tecnológicos, ya que los sistemas de información no solo dependen de la tecnología implementada, sino también de las personas que la diseñan, gestionan y utilizan. Este artículo analiza las habilidades duras y blandas necesarias para la gestión de proyectos de TI, poniendo el foco en su complementariedad y en su impacto sobre los resultados del proyecto.
Las habilidades duras (Hard Skills – Habilidades Técnicas) son aquellas competencias medibles, formales y adquiridas mediante formación o experiencia técnica. En proyectos de TI, estas habilidades permiten estructurar el proyecto, tomar decisiones informadas y controlar su ejecución.
Entre las principales habilidades duras se destacan:
a) Conocimientos en gestión de proyectos
Incluyen el dominio de marcos y metodologías como:
Estas competencias permiten gestionar alcance, tiempo, costos, calidad, riesgos y comunicaciones.
Ejemplo: planificación de un cronograma de implementación de un ERP (Enterprise Resource Planning – Planificación de Recursos Empresariales).
b) Conocimientos técnicos en TI
El gestor de proyectos no necesariamente debe ser un especialista técnico profundo, pero sí contar con comprensión suficiente de: